12.28.2011

Oh no, vida over.



No es posible que sólo después de encontrarnos una vez, después de mucho tiempo, me vuelva a enamorar otra vez de él. Tanto que intentaba olvidarlo y de repente cuando planeamos vernos de nuevo todos mis alborotados sentimientos que se encontraban ligeramente inactivos… Se activaron totalmente y en su máxima potencia. Y ya no sé como apaciguarlos.
Estoy totalmente decepcionada de mí misma por no poder tener el poder de controlar mis emociones, pero no puedo negar, que fue una de las mejores tardes de mi vida.

Si no fuera porque él se acordó de una vieja apuesta que teníamos pendiente, nada habría pasado. Pero lo recordó y fue la excusa perfecta para poder verlo nuevamente. Sólos, sin amigos ni nadie que nos moleste. Era un tiempo a solas con él. Y era perfecto.
Habíamos apostado, en una conversación pasada, quién era más débil y se emborrachaba más rápido. Lo sé, nada romántico. Pero en ese tiempo eramos amigos y hablábamos cualquier desfachatez, como cualquiera… A esta edad.
Acordamos todo y tuve que engañar a mi mamá para que me dejara salir con él. Tenía la conciencia totalmente manchada y mi corazón latía a mil por segundo por el miedo que recorría todo mi cuerpo porque pensaba lo peor.
Nos encontramos en la esquina del parque. Salí de mi casa y lo veía a lo lejos mientras en mi mente pensaba en lo hermoso que es y cuánto me encanta sólo el hecho de verlo y saber que me estoy dirigiendo a él sin el miedo de incomodarlo porque él está esperando que yo llegue y caminemos. Compramos ron y coca cola. Tenía miedo. Mi mamá se podía enterar. Podría terminar ebria.  Él ganaría la apuesta. Yo sería una perdedora, miles de motivos me hacían pensar lo peor, pero estar con él remplazaba cualquier preocupación.
Fuimos a un parque, bastante grande y nos adentramos en el. Nos sentamos en el pasto. Conversábamos y tomábamos. Conversamos más que nunca. Nunca habíamos hablado tanto, nos divertíamos demasiado. Él bromeando sobre que es el más guapo de todos y yo diciéndole lo contrario, cuando en mi mente pienso que así no sea el más guapo; es el ser más bello y perfecto que existe en el mundo. En un momento el trago ya estaba comenzando a afectarme, pero yo mentía; decía que estaba perfectamente bien. Pero para ahorrarme problemas dije que estaba cansada de tomar y lo dejamos ahí.
Dejamos las dos botellas regadas en el pasto y nos fuimos por otro lado del parque. Ya había oscurecido y esa parte del parque también es bastante oscura. Era perfecto. Yo me senté y el tiernamente se recostó en mis piernas. Hablábamos y reíamos. Lo empecé a golpear y él me amenazaba, con dulzura. Hui del mundo en ese instante, sólo estábamos los dos disfrutando la tarde en un mundo surreal. Mi mente volaba y nos divertíamos. De a nada, algo chocó mis labios y los despegó al instante. Me besó. Exploté. Fue el fin de mi vida. Después de tanto tiempo, sentir sus labios chocando los míos de nuevo… Fue la mejor sensación que existe.

Pasó un buen rato, nos seguíamos divirtiendo como nunca y otra vez algo dulce tocaba mis labios, pero esta vez no fueron ni uno ni dos segundos, fue más largo. Nos besábamos, nos olvidamos de todos los que estaban alrededor. Me acariciaba y yo me rendía totalmente ante él. Estaba tan fuera de la realidad y eso, combinado con lo que había bebido, colisionó en mi y lo besé, sin que el hiciera nada. Lo besé porque era lo único que me hacía sentir tan bien en ese momento. Nos separamos, pero no pasó mucho para que el me besara de nuevo. Yo estaba completamente feliz. No importaba nada más. Éramos él y yo, otra vez. Como si nunca hubiera terminado, como si nunca nos hubiéramos separado, como si el amor que sentíamos el uno por el otro nunca hubiera desaparecido. Era el mismo sentimiento en carne y hueso. El más hermoso de todos.

La magia se acabó. Llamada entrante de mi mamá. ¿Aló?, ya estoy yendo.

La magia volvió. Él me abrazó y no me dejaba ir, quería que me quede y casi nos quedamos dormidos recostados en el frio grass, hasta que entró otra llamada de mi mamá. La estaba haciendo enojar y no era nada agradable. Me acompañó hasta mi casa y nos despedimos.
Abrí la puerta y corrí a mi cuarto. Tenía que simular el olor a alcohol que traía y me puse la pijama. Mala noticia, mi mamá me llamó. “Tengo que hablar contigo”, palabras de horror. Se enteró de todo y me castigaron. Aquí el fin de mi vida, pero pasé la mejor tarde de la vida y me enteré que sigo enamorada, adiós.

2 rawwr's:

Loca Desvariada dijo...

Lindo :)
Me gusto.

Pasate por mi blog.
Un muá, te sigo :)

Euphoria dijo...

Lindo, me gusto :)

Un muá.
Te sigo, pasate por mi blog.